lunes, 14 de septiembre de 2009

La píldora del Día Después

Me acabo de enterar que la Ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, planea que la llamada píldora del día después sea dispensada en cualquier farmacia española sin receta médica ni límite de edad.



O sea, que cualquier persona la puede comprar, sin confirmar ningún dato de la persona que la solicita. Antes, para solicitarla tenías que ir por lo menos al Centro de Salud para que, después de una valoración médica y enfermera, se te diera la receta para ir a la farmacia. Con todo esto, se aseguraba, o se pretendía asegurar, la Sanidad Pública, que los casos "aislados" de accidentes a la hora de tener relaciones sexuales "seguras" estarían controlados por facultativos médicos, quienes informarían a las mujeres de los métodos anticonceptivos y demás enfermedades de transmisión sexual.



Ahora, ese compromiso lo tendrán los farmacéuticos, o así debería ser. Porque, ¿de qué sirve vender este tipo de fármaco sin control? Es peligroso utilizarlo más de una vez y además de mala manera. No se puede jugar con la salud. Es algo muy serio.

Además, si una persona está dispuesta a tener una relación sexual, ¿no debería estar dispuesta a asumir las consecuencias de sus actos? Está claro que no. Que hoy en día una relación sexual, aunque sea segura (que no hay un método anticonceptivo 100% eficaz, a no ser que te abstengas de tenerlas) es sólo para disfrutar del momento, sin pensar en un futuro con la otra persona, sin desear formar una familia. Está degenerando el concepto del amor.


Ya no sólo estamos centrados en nosotros mismos, sino que pasamos de los demás y además los usamos, "con su consentimiento", para nuestro goce y disfrute propio. No nos están educando en que mantener relaciones sexuales significa un compromiso muy serio con la otra persona, que es una forma de transmitir amor y vida. Y luego nuestra ministra no quiere abortos ni embarazos no deseados. Pues yo creo que para conseguirlo, se empieza por que la gente asuma responsabilidades frente a sus actos, no que el Gobierno les de métodos para paliar la falta de madurez frente a un acontecimiento inesperado de la vida.


Estoy harta de que no haya un compromiso serio con la humanidad, que todo se quede en parchear lo que la sociedad nos impone para que siga rodando la bola. Los problemas no se solucionan tapando los errores que se cometen, sino eliminado su causa.


Y, por último, sólo exhortar a la gente que no se quede en la superficie de la noticia: se debe o no se debe vender de forma indiscriminada la píldora del día después, sino que analice desde la raíz a partir de su misma vida, qué está pasando con todo esto.

3 comentarios:

  1. ¡Hola a todos!

    Como habéis podido observar, he cambiado una parte de este post porque gracias a una persona que me aprecia de verdad, me he dado cuenta que no expresa toda mi opinión, que estaba sujeta a otras intenciones que no eran verdaderas. Todavía me cuesta, para que lo voy a negar, tener una idea rotunda y sin grises sobre el tema de la anticoncepción y el aborto.Pero estoy en ello.Rectificar a tiempo es de sabios. Y yo no iba a ser menos.

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  2. Hola Ruth tu blog me parece interesante. Cuando tengo un ratillo lo leo de vez en cuando.

    Un Besazo.

    David Camacho.

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  3. Felicidades Ruth por tu blog. Sigue escribiendo, que necesitamos a gente como tú: abierta, con ideas claras y deseos de tenerlas cada vez más claras y coherentes. besos

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